Esta historia y otras tantas del lugar se pueden escuchar personalmente a través de Don Pilar, si tiene la posibilidad de encontrarlo en su visita a Quijadas. Pilar es inconfundible, anda vestido de gaucho, siempre arriba de su caballo, con un puñal por si aparece el león; tiene la cara tan curtida como la propia piedra quemada de la sierra, es de otra época, una especie en extinción!!!. También puede visitarlo en su casa, que queda a unos 300 metros de Hualtarán, seguro lo invitará con unos mates y le puede contar lo que acaba de leer y otras historias más, como la que asegura que cuando chico compartió una charla con el famoso bandido Bairoleto antes de su muerte en 1941.

Don Pilar Rodríguez

don Pilar

Baquiano de Quijadas

Algo cierto debe tener la historia de Pilar ya que en 1985, en mi primera visita a Quijadas, aún no existía el camino de acceso y había que caminar casi todo el tramo hoy de ripio para llegar hasta el Potrero de la Aguada. Deslumbrado quedé al ver ese paisaje típico del lejano oeste, repleto de esqueletos de vacunos dispersos en lo que hoy conforma la zona de estacionamiento de autos, entre ellos había centenares de quijadas de vacunos. Quién las dejó allí?, por qué tantas quijadas juntas justo allí en la antesala del valle ?. Era Quijadas una suerte de Meca de los bandidos de la época en la geografía puntana?


atras  página 2 de 2

Copyright © 2000 Grupo Microfósil - Todos los derechos reservados