Los extremos norte y sur de la sierra presentan un cierre muy marcado, en el cual las rocas se sumergen en la cubierta sedimentaria más reciente. Al norte de Quijadas, la red de drenaje es captada por un colector principal denominado Bajo del Talar, que deriva las aguas de lluvia hacia el oeste.
El ambiente de planicies puede ser dividido, a su vez, en dos subambientes: "el piedemonte-planicie aluvial" y "la llanura de inundación del Río Desaguadero". Todos los cursos de agua allí presentes son también de carácter efímero. Las aguas de lluvia se insumen rápidamente en los cauces de los arroyos y a veces llegan a nutrir las represas existentes en el área. El uso del agua se restringe casi exclusivamente a la ganadería.
La planicie aluvial muestra abundante cobertura de limos y arenas de origen eólico (Loess), aunque en algunos sectores se observa mezclada con materiales arenosos dejados por los cauces fluviales. Existen muchas cárcavas a consecuencia de la pérdida de vegetación que se produjo a principios del siglo como consecuencia de la tala indiscriminada de vegetación.
Al oeste de Quijadas hace presencia el Río Desaguadero, si bien su cauce actual está por lo general bien definido, es de destacar que se reconocen abundantes paleocauces y lagunas menores, muchas de ellas estacionales. Este grupo de lagunas muestra un diseño en rosario y elongado según el cauce principal del río entre el sur de la Sierra de las Quijadas y la Sierra del Gigante. Dentro del complejo lagunar citado, se encuentran las Lagunas de Guanacache, del Rosario y de Silverio, que reciben sus aguas de los ríos Mendoza y San Juan. En todo este sector existen también guadales y médanos de magnitud variable.

Cauce del Río Desaguadero

Foto aérea oblícua


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